martes, 25 de febrero de 2014

Y por acá no paramos de tejer.

Es muy chistoso cuando llega gente a la tienda preguntando si hay clases de tejido, y cuando se acercan a la mesa le preguntan a la señora de más edad que sí ella es la maestra. Cuando ellas responden que no, que yo soy la maestra se sorprenden, porque me ven muy joven. ¿Qué como es posible que sepa tanto de tejido? pues les cuento rápido. Cuando llegaban los veranos y esas vacaciones que eran muy divertidas pero a la vez aburridas por lo largo que duraban, los niños tienen que estar entretenidos todo el tiempo, pues mi madre ya no hallaba que hacer con nosotros, cabe recalcar que mi mamá es una artista. Sabe mucho de pintura, costura, tejido, entre otras cosas. Así que ella se las ingeniaba para tenernos entretenidos por lo menos un par de horas, aquí fue cuando conozco el mundo de las agujas y gancho. Pero como era muy pequeña me desesperaba demasiado rápido y no terminaba ningún proyecto, pero bueno despertó en mí el interés por las manualidades. Paso el tiempo y siempre estaba haciendo manualidades, pulseras, bolsas, etc. Cuando me caso me voy a vivir a Madrid, un país en el cual tejer muchísimo. Y aún no eran muy conocidos los amigurumis, buscando por internet encontré una clase, la cual fue lo mejor que me pudo haber pasado. Fuí muy feliz con mis nuevas amigas tejedoras, era un grupo de puras españolas y dos mexicanas (una amiga y yo) todos los viernes a las 4 era nuestra clase, no podíamos faltar por ningún motivo. Antes de llegar nos compramos una coca light bien fría y también unas papitas ó galletas, dependiendo del antojo. Pero bueno así fue que yo aprendí tuve unas maestras expectaculares, primero mi madre y después Belén Blanco. Desde ese entonces no he podido parar de tejer, ya voy por los 5 años de tejer sin parar, es una adicción que los que no tejer no lo entienden, como mi marido. Siempre me dice, ¿No te cansas de tejer? Obvio mi respuesta es un No.
Y ahora disfruto mucho enseñando como tejer. Espero que pronto te animes.

Saludos a todas las tejedoras del mundo. Siempre hagan lo que las hace más felices.
Tener un hobby es lo mejor que puede haber para el estrés.

Sofia Valdez